Según la norma oficial mexicana NOM-052-SEMARNAT-2005, CRIT es el acrónimo de clasificación de las características para identificar un residuo como peligroso y significa: Corrosivo, Reactivo, Inflamable y Tóxico ambiental.
Los residuos corrosivos suelen ser sustancias líquidas o sólidas altamente ácidas o básicas, cuyo pH es menor o igual a 2 unidades de pH o mayor o igual a 12.5 unidades de pH.
Los residuos corrosivos pueden causar daño a la piel y los ojos, así como a las tuberías, tanques, equipos y estructuras que entren en contacto con ellos. Además, pueden contaminar el suelo, las aguas subterráneas y los cuerpos de agua cercanos si se manejan y eliminan incorrectamente.
Estos residuos pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos, y se consideran reactivos cuando presentan alguna de estas propiedades: Líquido o sólido que después de ponerse en contacto con el aire se inflama en un tiempo menor a 5 minutos, o que al ponerse en contacto con el agua reaccionan espontáneamente y generan gases inflamables, poseen en su constitución cianuros o sulfuros liberables que cuando se exponen a condiciones ácidas generan ácidos cianhídrico y sulfhídrico que son altamente venenosos.
Entre los ejemplos de residuos reactivos se encuentran los residuos de baterías, pilas, productos químicos como cloro, nitrato de amonio, ácido sulfúrico, entre otros. Estos residuos pueden explotar, incendiarse o emitir gases tóxicos si se manejan de forma incorrecta, lo que representa un riesgo para la salud humana y el medio ambiente.
Los residuos inflamables son líquidos o una mezcla de líquidos que tienen un punto de inflamación inferior a los 60.5 °C, un sólido que es capaz de provocar fuego por fricción, absorción de humedad o cambios químicos espontáneos a 25 °C.
Entre los ejemplos de residuos inflamables se encuentran los residuos de solventes, pinturas, lacas, gasolina, diésel, entre otros. Estos residuos pueden ser altamente peligrosos, ya que su combustión puede generar llamas y humo tóxico, así como provocar explosiones, incendios y daños al medio ambiente.
Estos residuos pueden ser generados por actividades industriales, comerciales o de servicios, y pueden ser sólidos o líquidos.
El extracto PECT es un lixiviado a partir del cual se determinan los constituyentes tóxicos del residuo y su concentración con la finalidad de identificar si este es peligroso por su toxicidad al ambiente.
Entre los ejemplos de residuos tóxicos ambientales se encuentran los residuos de plaguicidas, herbicidas, productos químicos de limpieza, metales pesados como el plomo, el mercurio o el cadmio, entre otros. Estos residuos pueden contaminar el suelo, el agua y el aire, así como causar enfermedades graves en las personas y los animales expuestos.
Ahora bien, ya que conocemos un poco acerca de las características CRIT que debe cumplir un residuo para considerarse peligroso, ahora enfoquémonos en el área de lodos y su proceso para la identificación de residuos CRIT.
Los lodos como subproducto del tratamiento de aguas residuales suelen contener grandes cantidades de metales pesados, lo cual impide que puedan ser aprovechados y en caso de no darles una disposición final adecuada, contribuyen de manera importante a la contaminación de la atmósfera, de las aguas nacionales y de los suelos, afectando los ecosistemas del área donde se depositen.
El proceso de análisis de lodos involucra la extracción de una muestra de lodo del suelo, de un cuerpo de agua o de un lecho de secado, seguida de su análisis químico para determinar la presencia y concentración de sustancias tóxicas.
El proceso de análisis de lodos comienza con la selección de un lugar adecuado para la toma de muestras y un minucioso proceso de muestreo que debe ser representativo del sitio de interés, además de estar basado en un protocolo estandarizado que garantice la integridad de la muestra. Luego, se recolecta una muestra de lodo utilizando diferentes herramientas de extracción y se transporta en condiciones de temperatura controlada para evitar la contaminación o alteración de la muestra.
Una vez que se tiene la muestra de lodo, se procede a su análisis químico en un laboratorio especializado en residuos peligrosos. El análisis químico involucra los análisis preliminares para obtener el Extracto PECT, la separación y cuantificación de los componentes químicos presentes en la muestra, utilizando técnicas como la cromatografía gases y la espectroscopia de absorción atómica. Los resultados del análisis permiten determinar la presencia y concentración de sustancias tóxicas, así como su identificación precisa.
Los resultados del análisis de lodos son esenciales para la identificación de residuos peligrosos, lo que a su vez permite su correcta manipulación y confinamiento. En el caso de los residuos CRIT, su correcta identificación es fundamental para garantizar la seguridad del personal que los maneja y para prevenir daños al medio ambiente y a la salud pública.
A continuación, se describen tres ejemplos de casos de éxito en los que se encontraron residuos CRIT en un análisis de lodos, y cómo se actuó en consecuencia para su manejo y eliminación adecuados:
1. En una planta química en México, se realizó un análisis de lodos para determinar la presencia de residuos peligrosos. Los resultados del análisis mostraron la presencia de residuos CRIT, en particular ácido clorhídrico y sulfúrico. En consecuencia, se llevó a cabo un plan de gestión de residuos peligrosos que incluyó la segregación de los residuos, su almacenamiento seguro y la eliminación por parte de una empresa especializada en el tratamiento de residuos peligrosos.
2. En un río en Jalisco, se realizó un análisis de lodos para determinar la presencia de metales pesados. Los resultados del análisis mostraron altas concentraciones de plomo y cadmio, lo que indicó la presencia de residuos CRIT. En consecuencia, se llevó a cabo una limpieza del río que incluyó la remoción y disposición segura de los lodos contaminados, así como la implementación de medidas de prevención de la contaminación.
3. En una zona industrial en Querétaro, se realizó un análisis de lodos para determinar la presencia de residuos peligrosos en el suelo. Los resultados del análisis mostraron la presencia de residuos CRIT, en particular ácido nítrico y sulfúrico. En consecuencia, se llevó a cabo una remediación del suelo que incluyó la excavación y disposición segura de los lodos contaminados, así como la aplicación de técnicas de biorremediación para restaurar el suelo a su estado natural.
En resumen, estos casos de éxito muestran la importancia de la identificación y gestión adecuada de residuos peligrosos por sus características CRIT. La realización de análisis de lodos es esencial para determinar la presencia de residuos peligrosos en el suelo o en cuerpos de agua, lo que a su vez permite tomar medidas adecuadas para su manejo y eliminación. La segregación, el almacenamiento seguro y la eliminación por parte de empresas especializadas son medidas esenciales para minimizar el impacto negativo de los residuos peligrosos.
Si no se realizan los análisis de lodos para identificar la presencia de residuos peligrosos, se estaría poniendo en riesgo la salud humana y el medio ambiente, y se estaría actuando de manera poco ética. La identificación y gestión adecuada de los residuos peligrosos son fundamentales para prevenir la contaminación del aire, el agua y el suelo, y para proteger la salud de la población y el ecosistema. Además, no realizar los análisis de lodos podría violar la normativa ambiental y las regulaciones de manejo de residuos peligrosos, lo que podría dar lugar a sanciones legales y económicas.
Actualmente, como empresario es importante actuar de manera ética y transparente por varias razones, como:
En conclusión, actuar de manera ética traerá consigo múltiples beneficios no solo sociales o ambientales, sino también personales. Es importante que como empresarios seamos un buen ejemplo en la toma de decisiones (coherentes, sanas y respetables), asimismo seamos responsables de nuestras acciones y mostremos autonomía de nuestros pensamientos, valores y principios, fomentemos la confianza en las relaciones humanas. Para así formar un futuro mejor; más estable, informado, honesto y responsable. Por ello, te invito a que actúes de manera ética, independientemente de la industria en la que te desarrolles, para así lograr tener una sociedad transparente, ecológica y unida.
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